Plano secuencia

El camino que lleva a tu casa es mi alegría.
Creo que hay pocas canciones recientes, si cinco años se puede considerar reciente, que encapsulen esa sensación de los inicios de una relación sentimental como El mar. El poder del mar. Cierto es que ahora se puede considerar ya muy oída e incluso tener un componente bastardo, al haber sido utilizada en un anuncio de ESOS grandes almacenes -¿Acaso hay otros?- o en las promos de Hormigas Blancas. En cualquier caso, al menos para mí, sigue manteniendo esa magia especial de la primera vez que la escuché, el día que Facto De la fe telonearon a Rufus Wainwright en el Teatro Coliseum de Madrid. Era el Enamoramiento y el reflejo de mi vida en 2005: las ganas de estar con la persona a la que quieres, que te quiere y donde cualquier nimiedad es importante. Bueno, la propia letra habla por sí sola, para qué intentarlo siquiera. Pena que en el disco dónde estaba incluida, Facto Delafe y las flores azules – Facto Delafe y las flores azules VS El monstruo de las ramblas , solo otra canción –Enero en la playa en su versión larga- tuviese esa capacidad de evocación.
Dos años pasaron y Natasha entró en mi vida haciéndose pasar por otra, dentro de un Cd sin créditos. Con ese golpe de batería “Be my baby”, esa entrada de teclado ,una sensación de desubicación temporal al no saber muy bien de qué época era la canción. Y esa primera frase “We walked arm in arm,but I didn´t feel his touch” …. Por la voz , pensé que debía ser otro de los giros en la carrera de PJ Harvey. Ya el “And when he asked me: ‘do you still love me?’ I had to look away.I didn’t want to tell him that my heart grows colder with each day” fue una primera punzada. Pero el comienzo del estribillo y su “when you love so long that the thrill is gone…” hizo que tuviese que mirar de dónde salía esta canción. Y no, no era Polly Jean, era la señorita Khan de Bat for Lashes. Y esto fue lo que encontré.
Dirigido por Douglas Wilson. Productora: Colonel Blimp.
Lo que me lleva al principio de todo:
Realizado por Rafa Cortés y Jaume Montané. Producido por Copilotos Producciones S.L.
¿Puede ser que una zona industrial resulte bonita solo porque que uno esté enamorado? Y que las bicis de E.T. aparezcan en medio de una escena de Twin Peaks? En resumen, ¿puede ser que, con dos viajes en bicicleta en plano secuencia, uno diurno y luminoso y otro nocturno y ominoso, se pueda contar el paso de la ilusión a la decepción en una historia sentimental, como si fuese la elipsis de la niñez  a la madurez  que Víctor Erice utilizó en  El Sur? En mi cabeza sí.
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